Tolerancia al conducir

tráfico en QuitoMuchos de nosotros comúnmente cedemos nuestros asientos a mujeres con niños o a personas mayores cuando nos encontramos en un autobús, ayudamos a cruzar la calle a personas que tienen dificultad para hacerlo, permitimos que personas de grupos vulnerables accedan a los ascensores, etcétera.

Pero cuando estamos al volante nos transformamos, nuestra adrenalina sube, nos volvemos seres que lo único que nos interesa es circular por el carril que nos conduce a nuestro destino, sin importar que en la  misma vía existen personas con varias necesidades, unas justificables y otras no.

Nuestro comportamiento al conducir carece de absoluta tolerancia y respeto hacia el prójimo, no cedemos el paso, no permitimos que otro conductor se incorpore al flujo vehicular, no dejamos pasar ni dos segundos desde que el semáforo cambia a verde y literalmente nos colgamos del claxon para advertir al conductor de adelante que empiece su marcha, no tenemos ningún problema en bajar el cristal de la ventana y gritar toda clase palabras groseras y agresivas, sin importar a quién sea, ojo si la ofendida es una dama, a darle con más fuerza.

No tenemos empatía, es decir, ubicarnos por un momento en el lugar de aquella persona que pide cambiar de carril de circulación, o que su automóvil no se mueve, cabe la pregunta: ¿pudo haberse averiado el vehículo?

La empatía viene a ser un factor que actúa como un escudo al conducir, estudios han demostrado que las personas más tolerantes al volante, tienen menores riesgos de sufrir accidentes, respetan la ley de tránsito y en general hacen uso racional de su vehículo como medio de transporte.

Esto nos hace reflexionar y cuestionar dónde se encuentra nuestra verdadera personalidad, la que demostramos cuando no conducimos o la que va detrás del volante.

Lo cierto es, que en el proceso de la vida a veces nos encontramos en posiciones expectantes o relajadas (cuando circulamos en una calle congestionada) y en otras nos encontramos en eventos de necesidad (cuando queremos incorporarnos al flujo vehicular) es decir hoy estamos arriba, pero mañana podemos estar abajo.

Especialmente en estas fechas en que los intercambios de actividades generan un mayor número de viajes, por lo tanto mayor congestión vehicular, tengamos empatía con nuestros “colegas” conductores, salgamos más temprano hacia nuestros destinos, pensemos que hay personas que no pueden acceder a un vehículo privado y tienen que soportar la contaminación auditiva de nuestras bocinas.

Seamos tolerantes, en casa siempre alguien nos espera.

Hay 2 Comentarios en “Tolerancia al conducir”

  1. Responder

    Germán Dice:

    Qué importante tema, Por cierto que muchos de nosotros no caemos en cuenta esa transformación que sufrimos cuando nos sentamos al volante.Este artículo sirva para reflexionar sobre el asunto.

  2. Responder

    ANIBAL Dice:

    CIERTO!!!, he sido testigo de personas que supuestamente tienen un temple y carácter personal serio, prudente, como se transforman cuando la intolerencia se apodera cuando están al volante.
    Importante tema, te felicito Oswaldo


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